Tu capital trabaja en el rango.
Tus llaves no se mueven.
Depositas USDC. El contrato lo coloca en un rango estrecho alrededor del precio de ETH, donde cobra comisión de cada intercambio que pasa por el pool, y lo mueve cuando el precio se va. Puedes salir en cualquier momento, sin permiso de nadie.
Cómo funciona
Tres pasos, y ninguno te pide confiar en nosotros.
Depositas USDC
Solo USDC. El contrato convierte por su cuenta la parte que hace falta al otro activo del par. No tienes que traer WETH ni calcular proporciones.
El rango se cuida solo
Un guardián automático vigila tu posición. Cuando el precio se sale lo suficiente, abre un rango nuevo pegado al precio — sin convertir nada, y pagando el gas con las comisiones que la posición ya generó.
Cobras o sales cuando quieras
Cosechas las comisiones, o cierras y sales entero a USDC en la misma transacción. Sin cola, sin ventanas y sin que nadie tenga que aprobarlo.
Tocar tu dinero
El contrato no tiene ninguna función de rescate, ni de barrido, ni de transferencia arbitraria, ni de actualización. No existe. Ni la gobernanza ni el guardián pueden mover un dólar tuyo a ninguna parte, y hay un test escrito que falla si alguien añade esa puerta en el futuro.
El guardián solo puede llamar a una función: la que mueve tu rango. Y ni siquiera elige dónde ponerlo — eso lo calcula el contrato.
Solo sobre lo que cobra el pool
Sobre tu capital, cero. Siempre. Lo que se reparte son las comisiones que tu posición cobra de los intercambios: la mitad es tuya, y el resto va a la plataforma y a quien te invitó.
Y conviene decirlo claro, porque no es lo mismo: se reparte lo que tu posición cobra, no tu resultado. Si el precio se mueve en tu contra, tu capital puede valer menos de lo que metiste y aun así pagarás comisión sobre las comisiones que hayas cobrado. Sobre el capital no cobramos nunca — pero eso no es lo mismo que cobrar solo cuando ganas, y preferimos que lo sepas antes de entrar que después.
Un contrato nuevo por usuario, nunca un fondo compartido
Cuando depositas no compras una participación en un bote común. El contrato abre una posición de Uniswap V3 nueva, con su propio NFT, apuntada a tu dirección. Lo que hagan los demás no te toca.
Tu posición lleva tu nombre
Cada depósito abre su propio NFT en Uniswap, y el contrato guarda quién es su dueño. No hay participaciones que repartir ni saldo común del que te toque una parte: hay una posición, y es tuya.
Nadie te diluye ni te arrastra
Que otro entre, salga o le vaya mal no cambia tu rango, tu capital ni tus comisiones. En un fondo compartido las entradas y salidas ajenas mueven el valor de tu participación; aquí no hay participación que mover.
Sales cuando quieras, sin cola
No hay que esperar a que se deshaga una posición común ni a que haya liquidez para todos. Cierras la tuya y cobras en la misma transacción; y si el precio estuviera roto, te llevas el NFT directo a tu wallet.
Desde 10 USDC
Ese mínimo es el punto muerto medido: por debajo, el gas de mantener la posición se come lo que genera. Preferimos rechazar un depósito a aceptar dinero que va a perder.
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